Viajar desde Cusco hacia Quito es conectar dos de los centros históricos más importantes de Sudamérica. Mientras dejas atrás las montañas peruanas, la capital ecuatoriana te recibe con su centro colonial, reconocido por la UNESCO como el primero en el mundo en obtener el título de Patrimonio de la Humanidad. Muchos viajeros se sienten atraídos por la oportunidad de caminar entre iglesias barrocas y plazas antiguas, o por la cercanía de la ciudad a la línea del ecuador. Además, el entorno natural rodeado de volcanes y valles andinos ofrece un contraste fascinante que complementa perfectamente la experiencia cultural vivida en el ombligo del mundo.
Para organizar tu traslado, considera que no existen vuelos directos entre ambas ciudades, por lo que usualmente harás una escala en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez en Lima. El tiempo total de viaje suele rondar las 5 o 7 horas, dependiendo de la conexión elegida en la capital. Las aerolíneas como LATAM y Avianca operan frecuentemente este trayecto, saliendo desde el Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete. Si buscas un clima despejado para ver los picos nevados desde el aire, la mejor época para visitar la ciudad ecuatoriana es entre junio y septiembre, que coincide con la temporada seca en los Andes.
Al llegar al Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, ubicado a unos 45 minutos del centro, encontrarás diversas opciones de transporte como buses y taxis autorizados. Es recomendable reservar tus pasajes a través de eDreams con algunas semanas de anticipación para asegurar mejores horarios. Recuerda revisar siempre los requisitos de ingreso vigentes, aunque para los ciudadanos peruanos suele bastar con el DNI vigente gracias a los acuerdos andinos. Una vez allí, el sistema de transporte local y el teleférico te permitirán moverte con facilidad para conocer los puntos más altos de la región.