Viajar desde Lima hasta Seúl significa cruzar el mundo para encontrarse con una capital donde los palacios antiguos conviven con rascacielos de cristal. Los viajeros eligen este destino atraídos por su equilibrio entre historia y modernidad, desde el imponente palacio Gyeongbokgung hasta los barrios llenos de tecnología y moda. La capital de Corea del Sur ofrece una cultura fascinante que se refleja en sus templos budistas, sus montañas perfectas para el senderismo y una gastronomía reconocida a nivel global que se disfruta tanto en puestos callejeros como en locales sofisticados.
Para este trayecto de larga distancia, el tiempo promedio de viaje suele superar las 25 horas, dependiendo siempre de las escalas elegidas, ya que no existen vuelos directos. Muchas rutas populares conectan a través de ciudades en Estados Unidos o Europa. La mejor época para visitar la ciudad es durante la primavera, entre abril y junio, o el otoño, de setiembre a noviembre, cuando el clima es templado y los parques muestran sus colores más intensos. Es recomendable revisar plataformas como eDreams para comparar las opciones de aerolíneas como Korean Air, Delta Air Lines o Air France, que operan este enlace con distintas frecuencias.
Al aterrizar, la mayoría de los vuelos internacionales llegan al Aeropuerto Internacional de Incheon, situado a unos 50 km del centro. Desde ahí, el tren AREX ofrece un servicio rápido que conecta la terminal con la Estación de Seúl en aproximadamente 45 minutos. Contar con una tarjeta de transporte local al llegar facilita mucho los traslados en el eficiente sistema de metro de la ciudad. Organizar el viaje con antelación permite encontrar mejores alternativas de conexión y horarios que se ajusten a tus planes de exploración.