Al aterrizar en la capital de la moda italiana, notarás que la conexión con París es una de las más frecuentes. Según datos de Aena, la ruta entre estas ciudades europeas es clave para el turismo y los negocios. Dependiendo de tu aerolínea, llegarás a una de las terminales principales que rodean la ciudad, cada una con características propias para facilitar tu ingreso al país.
Aeropuerto de Milán-Malpensa (MXP)
El Aeropuerto de Milán-Malpensa es el más grande de la región y recibe la mayoría de los vuelos de larga distancia y de compañías tradicionales. Se ubica a unos 50 km del centro, pero está muy bien conectado gracias al tren Malpensa Express, que sale de la Terminal 1. Este complejo cuenta con una gran variedad de servicios y tiendas para los viajeros.
Aeropuerto de Milán-Linate (LIN)
Por su cercanía al núcleo urbano, el Aeropuerto de Milán-Linate es el favorito de quienes buscan rapidez. Está a solo 7 km de la Catedral, lo que permite llegar al corazón de la ciudad en poco tiempo usando la línea M4 del metro. Es una terminal más pequeña y eficiente, ideal para vuelos cortos dentro del continente.
Aeropuerto de Bérgamo-Orio al Serio (BGY)
El Aeropuerto de Bérgamo-Orio al Serio es la base principal para las aerolíneas de bajo costo. Aunque se encuentra a unos 45 km, es una opción muy popular por sus conexiones de bus directas hacia la estación Milano Centrale.ofrece una gestión ágil de equipaje para quienes viajan con poco peso.