Al aterrizar en Nueva York, notarás de inmediato la energía de una de las regiones con mayor conectividad aérea del mundo. Los vuelos que despegan desde Orlando suelen aterrizar en tres puntos estratégicos, cada uno con características distintas según tu destino final en la ciudad o sus alrededores.
John F. Kennedy International Airport (JFK)
El John F. Kennedy International Airport es la opción más frecuente para quienes buscan una enorme variedad de servicios. Esta terminal destaca por su conexión directa con el AirTrain, que te permite llegar rápidamente a las líneas de metro para moverte hacia Manhattan o Brooklyn. Es un recinto inmenso, donde operan la mayoría de las aerolíneas principales que cubren la ruta desde el sur.
LaGuardia Airport (LGA)
Si buscas cercanía al centro, el LaGuardia Airport suele ser la alternativa favorita. Tras sus recientes renovaciones, este aeródromo ofrece instalaciones modernas y un acceso mucho más rápido a distritos como Queens. Al estar ubicado a pocos kilómetros de los rascacielos, el tiempo de traslado por tierra suele ser menor que desde otros puntos.
Newark Liberty International Airport (EWR)
Ubicado justo al cruzar el río, el Newark Liberty International Airport sirve como una base fundamental para viajeros que se dirigen al oeste de la isla. Cuenta con una estación de tren propia que facilita el trayecto hacia Penn Station en menos de 30 minutos. Su organización eficiente lo convierte en una alternativa práctica para evitar el tráfico pesado de las entradas principales a la metrópoli.