Viajar desde Lima hasta Roma significa conectar dos mundos con una herencia histórica incalculable. Mientras dejas atrás la costa del Pacífico, te preparas para aterrizar en la capital italiana, un lugar donde el pasado se encuentra en cada esquina. Muchos viajeros eligen esta ruta para caminar por el Coliseo, explorar los Museos Vaticanos o simplemente disfrutar de la gastronomía en el barrio de Trastevere. La capital de Italia atrae por esa capacidad de conservar ruinas milenarias en medio de una ciudad moderna que nunca deja de sorprender.
Para este trayecto, es importante considerar que no existen vuelos directos entre el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y el Aeropuerto de Roma-Fiumicino. Lo habitual es realizar una escala en ciudades como Madrid, Bogotá o París, dependiendo de la aerolínea elegida, como LATAM, Iberia o Air France. El tiempo total de viaje suele rondar las 15 horas o 18 horas, sujeto siempre a la duración de la parada técnica.
Si buscas el mejor momento para organizar tu visita, los meses de mayo, junio, setiembre y octubre ofrecen un clima templado ideal para caminar largas distancias. Durante el verano europeo, las temperaturas suben considerablemente y la afluencia de personas en la Fontana di Trevi es mucho mayor. Por otro lado, si prefieres evitar las multitudes, viajar en temporada baja puede ser una opción más tranquila. Una vez que llegues a la terminal, el tren Leonardo Express te llevará directamente a la estación Roma Termini en unos 32 minutos, conectándote rápidamente con el centro de la acción.